lunes, 9 de febrero de 2009

Casi un colmo

El sábado a la tarde me hice cargo, como si fuera poco, no sólo de la propia soledad, sino de la de una amiga.

Ella, llorando y desbordada al teléfono, me citó en una parrilla. Allí, como sabemos, el placer comestible-oral puede ayudarnos a sobrellevar un poco más la angustia.

Ni habíamos puesto las colas en la silla, que ella ya estaba lagrimenado y preguntando el porqué de su maldita y condenada soledad. Estaba harta de viajar sola en el colectivo y sentir que todas las parejas refregaban sus mimos y su amor frente a su cara. Reuniones familiares llenas de tías que indagaban y preguntaban sobre su situación amorosa, para acceder a la bochornosa y conocida respuesta :"Estoy sola... y muy bien!", se engañaba mi amiga.

Y pudo confesármelo. No sólo estaba harta de ese vacío. Ya había perdido toda capacidad de divertirse de su soledad. Ya ni podía jugar a ser Bridget Jones cantando "All By Myself". Simplemente, ya no podía... y estaba TOTALMENTE HARTA de que todo este mundo estuviera montado para las parejas y el amor, sobre todo ahora que se aproxima la fecha de San Valentín. Los corazones malditos en los kioscos, cafés, casa de regalos... un espanto para los solos.

El mozo se acercó y ella pidió, para ir entrando en tema, un chorizo y una morcilla.
Y así, simplemente, sucedió. Yo suponía que podía pasar, pero ella ni se lo imaginaba. Oré que el mozo no usara ese término, pero lo dijo a grito pelado e irónicamente:

"SALE UN MATRIMONIO PARA LA SEÑORITA"...

Y mi amiga sintió que el mundo se derrumbaba.
A veces, la cosa menos inesperada puede destruirnos....
Ella no lo sabía, la combinación de esas dos achuras tiene ese nombre... "MATRIMONIO".

Se levantó, con una mueca de espanto, y en un total silencio, se fue.

Hasta el momento no sé nada de ella.

¿Yo? Con dignidad, almorcé un matrimonio, y después, para bajarlo, me pedí, paradójicamente, UNA LÁGRIMA.

Es que nunca me gustó tanto el café.

1 comentario:

Samuel dijo...

Que paradójico resultan los contextos en que se puede desarrollar una platica de esta gran trama “la soledad” y eso me recuerda a un poema que va a tema:


Los momentos imperfectos me asaltan

Los momentos imperfectos me asaltan,
la llegada de las visiones, permiten
el recuerdo lisiado,
y
mientras todo siga siendo cíclico,
los sueños serán eternos.

Bueno sólo pasaba y pues aquí mi comentario.